Impositores USUARIOS

Jueves, 21 de Noviembre de 2019

España, a la cola europea en la protección del deudor hipotecario

Francia, Bélgica, Alemania, Reino Unido, Italia, Países Bajos o Austria ofrecen una protección a los deudores hipotecarios mucho mayor que la proporcionada por la legislación española: comisiones judiciales de reordenación de deudas, quitas o incluso cancelaciones totales pasado un plazo determinado de tiempo abundan en sus ordenamientos jurídicos. En España ADICAE seguirá reclamando un proceso concursal específico para consumidores, que aliviaría la situación económica de cientos de miles de familias.

24-05-2013

Ampliar imagen

En un momento de insustanciales cambios legislativos en nuestro país en relación a la normativa hipotecaria y a la protección de los deudores resulta conveniente echar un vistazo a la legislación que impera en la mayor parte de los países europeos. Es lo que ha hecho el miembro del Departamento de Servicios Jurídicos para los Consumidores de ADICAE Luis Francisco García Perulles, que en el Congreso Nacional sobre Desahucios y Ejecuciones Hipotecarias celebrado en Granada a mediados del mes de mayo realizó una interesante ponencia titulada “La legislación de protección del deudor hipotecario en la Unión Europea: de la reestructuración de la deuda al 'fresh start' o segunda oportunidad”.

Respecto a la Unión Europea únicamente cabe destacar la non nata Propuesta del Parlamento Europeo y del Consejo sobre los contratos de crédito para inmuebles de uso residencial, que pretendía instar a los Estados a impulsar procedimientos de reclamación extrajudicial y “por que todos los prestamistas y los intermediarios de crédito se adhieran a uno o más de los organismos responsables de los procedimientos de reclamación y recurso”. Tras varios dictámenes y estudios, lo cierto es que la Unión Europea acaba dejando 'libre albedrío' a los países para establecer sus propias normativas. Y aquí España va claramente en el furgón de cola.

La rehabilitación de deudas y 'fresh start' en la Unión Europea: un camino del que aprender

Es patente la existencia de dos modelos: uno de corte anglosajón, presente en las legislaciones de Irlanda, Gran Bretaña e incluso Estados Unidos y otro continental, que atañe a normativas como las de Alemania, Francia, Italia o Bélgica.

El modelo anglosajón de segunda oportunidad o 'fresh start' se fundamenta en el principio de no estigmatizar al deudor y, con base a ello, sus fundamentos son la responsabilidad limitada del deudor, dividir el riesgo de los acreedores y apuntalar una recuperación para el deudor que permita que éste participe en plenitud de la vida económica y del consumo tras el fracaso inicial. 

El otro proceso, modelo de rehabilitación, se construye a partir de la premisa de la existencia de una falta o negligencia cometida por el deudor, lo que no impide que deba ser ayudado para superar su error.

La experiencia francesa: comisiones de sobreendeudamiento y organizaciones de consumidores

En Francia, por vía administrativa, el consumidor puede dirigirse al Banco de Francia, donde una Comisión de sobreendeudamiento se encargará de reorganizar su deuda. Es muy importante que el sobreendeudado, persona física, lo haya sido de buena fe y no sea capaz de hacer frente a sus obligaciones no profesionales.

La Comisión de Sobreendeudamiento, compuesta por seis miembros que representan al Estado, al Banco de Francia, a la Hacienda Pública, a las entidades de crédito y a las asociaciones de consumidores y usuarios, hace un inventario de bienes y derechos del deudor y de las cargas que el mismo ha de soportar, para concluir en la existencia de sobreendeudamiento en la medida en que el global de deudas del consumidor excedan de su patrimonio y su capacidad de generar recursos.

Bélgica. El mediador de deudas

Según la Ley Belga de 5 de julio de 1998, relativa a la regulación colectiva de deudas y la mediación, el deudor propone a sus acreedores un plan de regulación amistosa por la vía de la regulación colectiva de deudas, bajo el control de un juez. Si no se llega a acuerdo amistoso el juez puede imponer un plan de regulación judicial. 

El plan de reglamentación reestablece la situación financiera del deudor, permitiéndole pagar sus deudas y garantizando que su familia podrá continuar una vida conforme a la dignidad humana. Únicamente no podrían ser condonadas las deudas por pensiones alimenticias no vencidas, así como las que obliguen a la reparación de daños por responsabilidad civil.

Alemania también tiene un procedimiento específico para consumidores

La Ley alemana reguladora de la insolvencia incluye este procedimiento, que está diseñado en diferentes etapas. En primer lugar, el deudor debe intentar llegar a un acuerdo con sus acreedores para el pago de las deudas en el plazo de los seis meses anteriores a la solicitud del procedimiento de insolvencia.  En segundo lugar el juez competente baraja la viabilidad del plan de liquidación de deudas presentado y lo propone a los acreedores. Finalmente, si no se aprueba el plan de liquidación, el juez inicia el procedimiento de insolvencia y nombra a un responsable, que elabora la lista de deudas y acreedores, y recauda el patrimonio y los ingresos embargables del deudor. 

La condonación de deudas quedará reservada a la expresa solicitud del deudor, y así también, a que el juez verifique que concurren en el mismo la buena fe y la veracidad de la información que ha facilitado. Se perdonarán al deudor las deudas pendientes de pago a los seis años. 

Respecto a las deudas hipotecarias el acreedor deberá esperar un incumplimiento relevante por parte del deudor de, al menos, el 10 % del capital prestado, a diferencia de la normativa de España, que en la anterior regulación permitía el despacho ejecutivo con el primer impago (menos del 1% del total del préstamo) y ahora, con la Ley 1/2013, de deudores hipotecarios, se establece desde el tercer impago.

Fresh start a la 'británica'

En Gran Bretaña el consumidor se somete a un procedimiento de insolvencia en el que hará frente a sus compromisos de pago, incluso con su vivienda habitual. Si aun con todo su patrimonio no se cubre la deuda hipotecaria el juez podrá condonar la deuda sin el consentimiento del acreedor, siempre y cuando pueda conocerse que el deudor no va a poder afrontar sus compromisos de pago.

Existe la necesidad de proveer una conciliación previa entre consumidor y banco que debe producirse en un mes desde que el primero haya constatado su imposibilidad de pagar la hipoteca. Para estos casos el Código de Buenas Prácticas vigente en Reino Unido establece que las partes puedan someterse a una mediación neutral.

Otras medidas ampliar el plazo de amortización del préstamo con reducción de la cuota mensual, o modificar el tipo de interés al que viene referenciado el préstamo, junto al establecimiento de períodos de carencia de intereses durante dos años, con garantía del Gobierno de hacer frente al pago del 80 % si transcurridos hasta cuatro años desde el inicio de la carencia el consumidor no puede afrontar el pago de los intereses. Se trata, en definitiva, de no adoptar sólo el último recurso concursal del fresh start.

Aspectos relevantes de la legislación en otros países

En Italia la Ley 3 de 17 de enero de 2012 sobre disposiciones en materia de usura y de extorsión expone un mecanismo de reestructuración de deudas hasta entonces sólo disponible para las empresas, en el que se exige para alcanzar una solución el apoyo del 70 % de los acreedores.

En Austria el procedimiento judicial se configura como subsidiario de un acuerdo entre partes. Si no se logra el acuerdo, el concurso privado puede alcanzar un procedimiento de liquidación, una vez que se constata la inexistencia de bienes con los que afrontar el pago de las deudas. El consumidor está obligado durante siete años a buscarse medios de vida que, salvando los más elementales para su subsistencia, le permitan ir abonando progresivamente la deuda. Si se produce una cancelación suficiente en un determinado plazo se puede obtener judicialmente la liberación de toda la deuda.

Finalmente, en los Países Bajos se produce una quita inmediata si el consumidor no es capaz de afrontar en tres años el 10 % del total de su deuda, existiendo plazos mínimos y medidas de conciliación, con la participación de un mediador, conforme a los cuales no puede ponerse en marcha una ejecución hipotecaria si no es desde una primera ronda negociadora con el consumidor  y el transcurso de 60 días desde que tuvo lugar el primer impago. En Holanda no puede ponerse en marcha una ejecución hipotecaria si no es tras una primera ronda negociadora con el consumidor y el transcurso de 60 días desde el primer impago.

La propuesta desarrollada por ADICAE debe ser el camino, no hay otras vías para solucionar los problemas de los deudores hipotecarios

El modelo de concurso de persona física presentado por ADICAE, más necesario que nunca

La situación de los deudores hipotecarios no espera, el drama social que plantea este Congreso es de tal naturaleza que ya sólo valen actuaciones contundentes orientadas a resolver la situación. La Disposición Adicional Única de la Ley 38/2011, de reforma de la Ley Concursal, obligaba al Gobierno a remitir a las Cortes en junio de 2012 un informe sobre la aplicación de la Ley Concursal para mejorar la situación de las familias que se encuentran en dificultades para pagar su hipoteca.

ADICAE elaboró un procedimiento concursal específicamente destinado a consumidores en el que caben soluciones para los deudores hipotecarios en materia de segunda oportunidad. Esta propuesta consta de un procedimiento negociador previo, en el que el consumidor, tras comunicar al Juzgado su intención de iniciarlo, promueve una negociación entre sus acreedores. Para tal proceso negociador previo, el juez nombrará al consumidor a un asesor.

Aprobado un convenio, las deudas quedarían extinguidas en la parte no contemplada. No aprobado el convenio, comenzaría el procedimiento en el ámbito judicial, suspendiéndose todos los procedimientos que se estén siguiendo contra el deudor. El consumidor, sobre la base del informe  hecho por el Administrador Concursal y el asesor consumerista podrá solicitar del juez un plan de pagos específico, aun contra el criterio de los acreedores. 

En caso contrario se abrirá la fase de liquidación, en la que no se podrán retener cantidades indispensables para la subsistencia del consumidor, tanto como que, finalizada la liquidación, otras deudas no podrán ser reclamadas.

Si se llegase a quitarle al consumidor el domicilio familiar sujeto a garantía hipotecaria, el acreedor hipotecario deberá adjudicárselo por el importe fijado de salida en subasta. Si el importe fuera menor a la deuda hipotecaria no podrá reclamarse más. En caso contrario se prorrateará el dinero obtenido al pago de las restantes deudas. Concluido el concurso no se podrán hacer otras reclamaciones.

La propuesta desarrollada por ADICAE debe ser el camino, no hay otras vías para solucionar los problemas de los deudores hipotecarios, personas consumidoras que no han dejado de pagar porque prefieran comer, sino porque no disponen de recursos para hacer frente a sus obligaciones en todos los casos por haber caído en la ruina del desempleo de larga duración, la eventualidad en el empleo o el agotamiento de sus ahorros previos. Esto es actuar como nos ha pedido el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, como ha resuelto la Corte Europea de Derechos Humanos y como pide la lógica de los tiempos.

 

Comentarios: 1

1 - 09-10-2014 - 23:59:13 h
Ahora me aplican el IRPH conjunto de entidades, otro indice abusibo. Cuando va a desaparecer y nos van aplicar eurivor+1. Mi hipoteca fue firmada en el 2006.

FORO PARA COMENTAR LA NOTICIA. SI DESEA REALIZAR UNA CONSULTA SOBRE SU CASO O RECIBIR INFORMACIÓN, ENVÍE SU CONSULTA ON-LINE

Tu opinión nos interesa




Deseo mostrar mis datos

Acepto la cláusula de Privacidad

Normas de uso:
  • No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
  • Una vez aceptado el comentario, se enviará un correo electrónico confirmando su publicación.
  • Reservado el derecho a publicar estos comentarios en su edición digital. Igualmente queda reservado el derecho a extractarlo.
  • Todos los mensajes publicados en estas secciones expresan las opiniones de sus autores y no la de los moderadores o la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros, por lo cual no se les considerará responsables de los mismos.
Adecuación a la Ley 34/2002, de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico (LSSICE)
ADICAE. c/Gavín, 12 local, 50001 ZARAGOZA (España), email: aicar.adicae@adicae.net, N.I.F. G50464932. Inscrita con el Nº 5 en el registro de Asociaciones de Consumidores del Instituto Nacional de Consumo de España.

Lo más visto
  • Visto
  • Comentado
  • Reciente