Impositores USUARIOS

Martes, 16 de Octubre de 2018

MAFO se lava las manos con las preferentes: dice que pidió rigor a la banca en su comercialización

El exgobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordóñez asegura que la entidad que presidía pedía a las entidades financieras “el máximo rigor” a la hora de comercializar participaciones preferentes, de manera que los clientes fueran “plenamente conscientes” de los riesgos de la inversión. Trata el exdirectivo de justificar la acción del BdE en un conflicto que ha volatilizado 40.000 millones de euros en ahorros de consumidores; poco éxito tuvo su acción, y eso que en 2009 un informe del regulador ya advertía de los riesgos de estos productos.

23-07-2013

Ampliar imagen

Miguel Ángel Fernández Ordóñez ha respondido por escrito a una pregunta del Parlamento gallego sobre el papel que desempeñó el Banco de España en la emisión de participaciones preferentes por entidades de crédito. MAFO precisa que ese papel se limita a la calificación de estos instrumentos financieros como “recursos propios”. “La actuación del Banco de España tiene por objeto verificar que los títulos emitidos satisfacen los requisitos establecidos en la normativa de solvencia”, esto es, el exgobernador reconoce que el BdE sólo se limitaba a dar fe de que esos productos complejos servían para mejor recapitalizar la banca.

Así, esta calificación por el Banco de España no prejuzgaba la calidad de los valores, ni su adecuación para su distribución entre los inversores, ya sean éstos cualificados o minoristas, de tal modo que el regulador no tenía por qué entrar a valorar su comercialización. Aún así, Fernández Ordóñez remarca que en las comunicaciones relativas a estos productos “se exhorta a las entidades emisoras a que, en la comercialización de tales títulos entre la clientela minorista, sean extremadamente escrupulosas en el cumplimiento de las normas legales y de las mejores prácticas del mercado”. En concreto, MAFO asegura que se reclama a las entidades financieras “especial celo para que los procedimientos aplicados conduzcan a que los clientes sean plenamente conscientes de los riesgos”.

Informe revelador

Unas reclamaciones que, sin embargo, tenían poco de exigentes, pues la banca hizo caso omiso y el Banco de España tampoco se preocupó de insistir. Fruto de la mala praxis de la banca y de la pereza inspectora del BdE, 40.000 millones de euros han sido atrapados en pequeños ahorros de los consumidores para mejor recapitalización de la banca, objetivo total y confesado del organismo regulador. Y eso que en 2009 ya había sobre la mesa del Banco de España un informe de su servicio de estudios que advertía sobre los riesgos de las preferentes. En dicho informe ya se apuntaba la necesidad de “favorecer un mayor peso de las acciones ordinarias” en los balances de los bancos, y se empezó a ‘sugerir’ a las entidades que canjearan las preferentes y otros productos por acciones.

Ese informe ponía de manifiesto la ineficacia del Banco de España, encargado de la estabilidad financiera y bajo cuya supervisión se creó el ‘corralito’ de las preferentes: “Estos instrumentos tienen un grado de complejidad. En el caso del sector financiero puede llevar a errores en las valoraciones con consecuencias tanto en la solvencia de las entidades individuales como en la estabilidad financiera del sistema”, se indica. Ya se advertía de que “durante 2008 se observa un importante repunte como consecuencia de los planes de rescate del sector financiero y de las dificultades que encontraban las entidades bancarias para obtener recursos propios en forma de acciones ordinarias”.

Es decir: mientras se detectaba y toleraba el escándalo de la colocación masiva de participaciones preferentes, se daba también la receta a la banca para solucionarlo a su favor con el paso del tiempo: cambiarlas por acciones. Lamentablemente el ‘corralito español’ se tejió con la complicidad del Banco de España que, una vez más, se comportó como una auténtica patronal bancaria. Las participaciones preferentes fueron comercializadas masivamente entre particulares como si fuesen depósitos desde 2007 hasta 2011, sobre todo porque reforzaban el capital de las entidades bancarias. Y eso que desde la entrada de la regulación MiFID alrededor de 2007, bancos y cajas tenían la obligación de informar sobre los peligros de cualquier inversión, realizando una serie de pruebas que no cumplimentaron correctamente en la mayoría de los casos.

FORO PARA COMENTAR LA NOTICIA. SI DESEA REALIZAR UNA CONSULTA SOBRE SU CASO O RECIBIR INFORMACIÓN, ENVÍE SU CONSULTA ON-LINE

Tu opinión nos interesa




Deseo mostrar mis datos

Acepto la cláusula de Privacidad

Normas de uso:
  • No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
  • Una vez aceptado el comentario, se enviará un correo electrónico confirmando su publicación.
  • Reservado el derecho a publicar estos comentarios en su edición digital. Igualmente queda reservado el derecho a extractarlo.
  • Todos los mensajes publicados en estas secciones expresan las opiniones de sus autores y no la de los moderadores o la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros, por lo cual no se les considerará responsables de los mismos.
Adecuación a la Ley 34/2002, de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico (LSSICE)
ADICAE. c/Gavín, 12 local, 50001 ZARAGOZA (España), email: aicar.adicae@adicae.net, N.I.F. G50464932. Inscrita con el Nº 5 en el registro de Asociaciones de Consumidores del Instituto Nacional de Consumo de España.

Lo más visto
  • Visto
  • Comentado
  • Reciente