Impositores USUARIOS

Miércoles, 17 de Enero de 2018

Los consumidores y la reestructuración del sistema bancario

En el nuevo panorama bancario español, apenas 16 entidades controlan un 90% del mercado. Los esfuerzos impuestos a los ciudadanos para sostener como contribuyentes y consumidores un sistema bancario corrompido no ha traído como contrapartida un cambio en la mejora a sus derechos como usuarios.

30-03-2015

Ampliar imagen

Un paseo por nuestras calles y plazas nos muestra que los nombres comerciales de bancos e incluso las antiguas cajas siguen siendo los mismos que antes de la crisis, como si nada hubiera pasado. Como si los miles de millones de euros esquilmados para salvar un sistema que ha comprometido y sigue comprometiendo las economías familiares no hubieran servido para cambiar las actitudes fraudulentas. Las imágenes comerciales de la banca visibilizan un problema de fondo: las malas prácticas continúan en el nuevo contexto bancario de 2015.

Un sistema bancario concentrado

Según los registros del Banco de España, en diciembre de 2007 existían en nuestro país la friolera de 201 entidades de crédito, incluyendo bancos, cajas de ahorros y cooperativas de crédito. En diciembre de 2014 esta cifra se ha reducido hasta 140. Si en términos cuantitativos estas cifras permiten apreciar la criba tras 7 años de crisis, todavía son más elocuentes si tenemos en cuenta que las entidades que más se han reducido han sido precisamente las cajas de ahorros, entidades más extendidas entre la ciudadanía: de 46 cajas de ahorros ahora todas se han convertido en bancos.

16 entidades controlan el mercado bancario

Sin embargo, este proceso resulta engañoso. La desaparición cuantitativa de entidades y sucursales ha dado lugar a una concentración bancaria donde apenas 16 entidades controlan un 90% del mercado español; y cuatro de ellas (Santander, BBVA, Caixabank y Bankia) el 60% de las operaciones de activo y pasivo que se realizan en nuestro país. El negocio bancario se concentra ahora en menos manos. Si en la época de gestación de la crisis ni había competencia entre entidades ni se respetaban los derechos de los consumidores, la transformación del sistema bancario ha mantenido y reforzado estas pautas de comportamiento.

¿Qué pasa con las cajas rurales?

Las cajas rurales también han reducido su presencia. Si antes de la llegada de la crisis en 2007 había 70 cajas rurales, se han quedado en 54. Destacan los grupos formados por Cajas Rurales Unidas, formada por Cajamar y Ruralcaja. Cajamar se fusionó con Caja Rural del Duero, Caixa Rural Balears y Caja Campo además de promover un sistema institucional de protección (SIP) al que se sumaron otras cinco cajas rurales. Por su parte, Ruralcaja ha creado el Grupo Caja Rural del Mediterráneo, en la que se incluyen hasta 14 cajas rurales valencianas. Otros grupos han sido Grupo Ibérica, (con Caja Rural de Extremadura, Caja Rural del Sur y Caja Rural de Córdoba); Globalcaja (cajas rurales de Albacete, Cuenca y Ciudad Real); Bantierra (resultado de la fusión entre las aragonesas Multicaja y Cajalón); y Solventia, formada por 6 cajas rurales rurales. Destacan, en solitario, Caja Laboral, Caja Rural de Navarra, Caja Granada y Caja de Toledo. Cajamar, Bantierra, Caja Rural Central, Globalia, Caja Rural de Toledo, entre otras muchas, han sido demandadas por ADICAE por incluir cláusulas suelo y swaps en sus hipotecas. Y siguen abusando de los consumidores, algunas han aumentado sus comisiones hasta un 300% desde 2007.

La reestructuración bancaria a 1 Euro

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha insistido en que es "imprescindible" una nueva ronda de fusiones entre entidades financieras. Otra operación de cirugía reductora cuyo objetivo es un modelo bancario con sólo 8 ó 10 entidades financieras. Esto ha favorecido especialmente a la gran banca, como Santander y BBVA que junto a Isidro Fainé (Caixabank) son los liquidadores de las cajas para repartirse el botín. Hay que recordar que entidades como Sabadell o BBVA, absorbieron el negocio de CAM y UNIM respectivamente por 1 euro. En la práctica ha supuesto crear un oligopolio bancario más acentuado que el existente antes de la crisis, perjudicando las relaciones con los clientes e incluso contradiciendo las normas europeas reguladoras de la competencia. Las consecuencias, las pagan los consumidores.

El nuevo panorama bancario trae créditos a coste abusivo

En efecto, el nuevo mapa bancario hace mella en los consumidores. Los datos del Banco Central Europeo confirman que España es el país de la Eurozona donde el tipo de interés de los créditos es más elevados. Según los últimos datos, los hogares españoles pagan de media un 10,14% por un crédito al consumo de duración entre 1 y 5 años, en la Eurozona la media es de 5,69%. En hipotecas a más de 10 años, el tipo medio en España es de 4,30%, mientras que en la zona Euro es del 2,79%. Y ello en un contexto donde el precio oficial del dinero es del 0,05%.

Las comisiones bancarias han crecido con la crisis

Muchos servicios financieros básicos son imprescindibles y no pueden convertirse en artículos de lujo. Las comisiones que se cobran a los consumidores ya eran una parte importante de las ganancias brutas totales de los bancos que se ha incrementado con la crisis. Entre estas comisiones se encuentra: el dinero que nos cobran por los servicios habituales (mantenimiento de cuentas, tarjetas de crédito y débito, sacar dinero de cajeros...) y las comisiones de aquellos productos que contratamos (fondos de inversión, hipotecas, depósitos, seguros, planes de pensiones...) Los consumidores pueden llegar a pagar cientos de euros al año en comisiones bancarias por realizar estas operaciones. Desde el comienzo de la crisis, las entidades no han dejado de subir las comisiones con el fin de compensar las pérdidas por la ausencia del crédito como parte de su negocio.

Los riesgos para el pequeño ahorrador

Por la parte del ahorro, este desequilibrio es evidente también. En depósitos a plazo hasta 1 año, los últimos datos publicados indican que en España la remuneración media es del 0,79%, mientras que en la zona Euro es del 1,32%. Si a ello añadimos las necesidades de captación de capital de la banca, tenemos un panorama donde se hacen evidente los riegos para los consumidores. BBVA, Caixabank, Bankia, Banco Sabadell son algunas entidades que han realizados emisiones millonarias de pagarés, bonos, deuda subordinada, cédulas hipotecarias... Estos productos no son depósitos, ni siquiera acciones, es deuda privada; riesgos: dificultades de liquidez, pérdidas ante la amortización anticipada, no está garantizada por el Fondo de Garantía de Depósitos, etc.

Aumenta el malestar

Pero al margen de los costes o remuneraciones, en otros ámbitos del negocio bancario habituales las quejas de los consumidores se han disparado. Según datos del Servicio de Reclamaciones del Banco de España, entre 2006 y 2013, últimos datos disponibles, las reclamaciones por tarjetas han crecido muy por encima del 200%; mientras que por transferencias lo han hecho en un más de un 120%, y ello pese a la ley de 2009. Estos desequilibrios y abusos ponen de manifiesto que la nueva estructura del sistema bancario funciona tan mal o peor que antes de la crisis. Por ello los intereses de los consumidores deben tener un lugar cada vez más central en las estrategias de control tanto del organismo responsable de la competencia (la CNMC, Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) como de los supervisores del mercado financiero (Banco de España y Comisión Nacional del Mercado de Valores) cuya responsabilidad en la gestación de la crisis financiera resulta a estas alturas evidente.

Un papel relevante para la defensa de la competencia

Como hemos visto, el papel cada vez más concentrado  de las entidades financieras está condicionando el coste de los servicios bancarios. Para ello es fundamental que los organismos de vigilancia de la competencia articulen medidas de control específicas y sitúen al consumidor en el centro de sus políticas estratégicas. El riesgo de que el sector bancario acabe como el mercado eléctrico se pone de manifiesto en el nuevo panorama financiero. Al margen de crear unidades específicas y programas de actuación concretos dentro de la CNMC, muchos países ofrecen soluciones interesantes, como la implicación de las organizaciones de consumidores en esta tarea, fomentando vías de cooperación y actuación conjunta para vigilar y denunciar las concertaciones de precios y costes.

Urge un cambio para los organismos supervisores del mercado financiero

Los cambios del mapa bancario y los fraudes masivos que han sufrido los consumidores han ido de la mano. Este hecho no ha provocado sin embargo hasta el momento ni un solo movimiento de reforma en los organismos reguladores: CNMV y Banco de España; instalados en la pasividad absoluta, su papel en la gestación de la crisis y en los escándalos de las preferentes o las cláusulas suelo han sido determinantes. Por ello, son necesarias reformas de calado que los convierta en herramientas útiles en la protección de los consumidores financieros. Tras la puesta en marcha del Mecanismo Único de Supervisión (MUS), organismo europeo que se va a encargar de la supervisión financiera a los 120 principales bancos de la zona euro, se hace necesario un organismo específico que vigile las prácticas de las entidades con sus clientes. En Estados Unidos la experiencia de la crisis hizo que el gobierno Obama pusiera en marcha una específica Agencia de Protección al consumidor financiero con notables poderes. Esta tarea está todavía pendiente en España y en Europa. 

Hay que impulsar medidas para mejorar el cambio de entidades

Otra de las vías que resulta fundamental articular, es crear cauces que permitan a los consumidores mayor movilidad de una entidad a otra para mejorar sus condiciones financieras. En este sentido, es fundamental potenciar mejoras para favorecer la novación y subrogación hipotecaria, o simplemente para cambiar la cuenta. Hay que recordar que ya en 2012, la propia Comisión Europea ponía de manifiesto que ocho de cada diez consumidores de la Unión Europea reconocen tener "problemas"a la hora de cambiar su cuenta de entidad financiera. Los bancos, además son los culpables de que solo el 19% de los consumidores reconozca haber cambiado su cuenta sin problema.  

La “reforma” del sistema bancario se ha hecho a costa de los derechos de los consumidores

Los esfuerzos impuestos a los ciudadanos para sostener como contribuyentes y consumidores las sucesivas reformas del sistema financiero, no han tenido justa contrapartida para resolver sus graves problemas. Es más, el proceso construcción de creación de este nuevo entorno bancario se ha hecho en un contexto de crisis y abusando de sus derechos.

Entre 2008 y 2012 bancos y cajas emitieron preferentes y deuda subordinada para financiarse por 42.584 millones. A marzo de 2013, el saldo vivo y pendiente de devolver era de 22.700 millones. De los que 8.300 millones correspondían a las “nacionalizadas” que las han canjeado con quitas importantes para los pequeños ahorradores. Es  inadmisible que quienes han sufrido un fraude que permitió una primera recapitalización a la banca tengan que soportar pérdidas. Las medidas legislativas de “saneamiento del sistema bancario” adoptadas desde 2008 han tenido como objetivo exclusivo salvaguardar el sistema financiero, ignorando cualquier solución digna a los consumidores. El plan de rescate bancario de la Comisión Europea, que imponía las quitas, constituye una ilegalidad manifiesta que carga el coste en cientos de miles de familias ahorradoras.

También durante la crisis la cifra de ejecuciones hipotecarias crecía. Si en 2008 la cifra total era 58.686, en 2009 y 2010 creció hasta una media de 93.000 ejecuciones anuales. Los últimos datos oficiales del tercer trimestre de 2014 indican que se han iniciado 23.240 ejecuciones hipotecarias. El 77,3% de las viviendas de personas físicas con ejecución hipotecaria son viviendas habituales en propiedad, un 13,5% más que en el mismo trimestre de 2013. Acumulamos hay más de más de 570.00 ejecuciones hipotecarias iniciadas desde el año 2007.

En el número 81 de la revista Usuarios puede consultar de forma pormenorizada cómo queda el mapa bancario tras la reestructuración y todas las ayudas púiblicas recibidas por las diferentes entidades.

FORO PARA COMENTAR LA NOTICIA. SI DESEA REALIZAR UNA CONSULTA SOBRE SU CASO O RECIBIR INFORMACIÓN, ENVÍE SU CONSULTA ON-LINE

Tu opinión nos interesa




Deseo mostrar mis datos

Acepto la cláusula de Privacidad

Normas de uso:
  • No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
  • Una vez aceptado el comentario, se enviará un correo electrónico confirmando su publicación.
  • Reservado el derecho a publicar estos comentarios en su edición digital. Igualmente queda reservado el derecho a extractarlo.
  • Todos los mensajes publicados en estas secciones expresan las opiniones de sus autores y no la de los moderadores o la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros, por lo cual no se les considerará responsables de los mismos.
Adecuación a la Ley 34/2002, de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico (LSSICE)
ADICAE. c/Gavín, 12 local, 50001 ZARAGOZA (España), email: aicar.adicae@adicae.net, N.I.F. G50464932. Inscrita con el Nº 5 en el registro de Asociaciones de Consumidores del Instituto Nacional de Consumo de España.

Lo más visto
  • Visto
  • Comentado
  • Reciente
Artículos relacionados en pdf
artculo pdf

El negocio de la crisis y la reforma bancaria: los consumidores y el nuevo mercado financiero

Revista Usuarios 81

Ver artículo en PDF