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Lunes, 26 de Junio de 2017

Las prácticas comerciales desleales, una vía para defender los derechos de los consumidores financieros 2ª Parte

Continuamos con la segunda parte del análisis que iniciamos en un artículo anterior, sobre las prácticas comerciales desleales y la protección al consumidor en el ámbito financiero.

08-04-2016

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Tras analizar en el artículo anterior una serie de cuestiones resulta necesario describir la tipología de cláusulas comerciales desleales, las cuales se clasifican en:

a) El tipo básico o cláusula general de práctica comercial desleal del art. 4 LCD

b) Subtipos básicos de práctica comercial desleal: las prácticas engañosas (arts. 5 y 7 LCD por acción y por omisión) y las prácticas agresivas (art. 8 LCD)

c) Las prácticas comerciales que en cualquier circunstancia han de considerarse desleales: artículos 20 a 31 LCD.

Antes de examinar los tipos descritos, interesa poner de relieve la relación entre la cláusula general y los tipos especiales (artículo 20 a 31). Es reiterada jurisprudencia del Tribunal Supremo que el tipo básico está previsto para sancionar conductas no previstas en los tipos específicos, pero “no para considerar ilícitas las sí previstas cuando falten algunos de los requisitos exigidos en dichos preceptos, pues no cabe con recurso a dicha cláusula sancionar actos que son plenamente lícitos según la norma que a ellos está destinada.”

La relación entre cláusula general y tipos especiales 

El Tribunal Supremo “no permite invocar la cláusula general cuando la conducta encaja de forma natural en uno de los tipos especiales”. En este sentido, el Tribunal Supremo en su sentencia de 22 de noviembre de 2010 citada, en su Fundamento Jurídico 3º establece una serie de pautas: el artículo 4 no establece una norma integrativa o complementaria de los tipos descritos en los artículos posteriores de la ley; no puede servir para sancionar como desleal conductas que debieran ser confrontadas con algunos de los tipos específicos en otros preceptos de la propia ley, pero no con aquel tipo de conducta, mediante la calificación de deslealtad aplicada a acciones u omisiones que reúnen todos los requisitos que integran el supuesto tipificado para impedirlas; y que se trata de evitar que tipos intencionadamente restrictivos se apliquen con una amplitud superior a aquella con la que fueron formulados. La razón para ello es que de acuerdo con el Preámbulo de la Ley “se ha tratado de hacer tipificaciones muy restrictivas que, en algunas ocasiones, más que dirigirse a incriminar una determinada práctica, tienden a liberalizarla o por lo menos zanjar posibles dudas acerca de su deslealtad.”

La opinión de la doctrina 

No obstante la doctrina advierte que esta jurisprudencia del Tribunal Supremo se topa con el problema de la “inadecuación a la Directiva sobre las prácticas comerciales desleales, que ha sido configurada con un sistema de relaciones distinto entre la cláusula general y los tipos especiales”. Por tanto, el tipo básico no puede aplicarse en aquellos supuestos en los que un tipo concreto de conducta pese a encajar en uno de los tipos específicos no reúne todos los elementos del mismo, en cuyo caso se consideraría liberalizada, es decir lícita. Ahora bien, si no encaja en el ámbito de aplicación del precepto de los tipos específicos de prácticas, hay que buscar su ilicitud en el tipo general.

Respecto de la relación entre el tipo general y lo que hemos denominado subtipos básicos de práctica comercial desleal, esto es las prácticas engañosas (arts. 5 y 7 LCD por acción y por omisión) y las prácticas agresivas. Tales prácticas son normas de desarrollo de la prohibición general, y no normas especiales en sentido estricto.

La cláusula general de “práctica comercial desleal” 

Siguiendo este esquema, vamos a analizar el contenido del tipo general de práctica comercial desleal (art. 4 LCD) y el subtipos básicos (prácticas engañosas de los arts. 5 y 7). Descartamos el estudio de las prácticas agresivas (art. 8 LCD) y las prácticas comerciales que en cualquier circunstancia han de considerarse desleales (artículos 20 a 31 LCD) ya que la práctica de la contratación de productos financieros con consumidores, que es donde vamos a centrar esta serie de artículos, no parece encajar en ninguno de los tipos que recogen estos artículos.

Antes una precisión necesaria: el régimen jurídico sobre “prácticas comerciales desleales” resulta aplicable a los servicios financieros de acuerdo a los Considerandos 9 y 10, y al artículo 3.9 de la Directiva 2005/29/CE.

El tipo genérico de práctica comercial desleal se recoge en el artículo 4 de la LCD que tiene su origen en el artículo 5. 2 de la Directiva 2005/29/CE. Esta norma tiene carácter sustantivo propio susceptible de ser aplicada autónoma y directamente para declarar la deslealtad de una determinada práctica.

Dos son los elementos esenciales que configuran la definición de práctica comercial desleal con consumidores: el incumplimiento de la diligencia profesional por un lado y la distorsión del comportamiento económico del consumidor como consecuencia de la falta de aquella. Cuestiones ambas que las analizaremos en un próximo artículo.

Ver primera parte de este artículo pinchando aquí

Ver tercera parte de este artículo pinchando aquí

Ver cuarta parte de este artículo pinchando aquí

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