Impositores USUARIOS

Domingo, 24 de Febrero de 2019

Avalancha de productos tóxicos del BBVA: Emitirá 25.000 millones de euros en valores de deuda con el objetivo de captar liquidez a costa de los consumidores

BBVA pretende emitir toda una batería de productos tóxicos que se podrán comprar a partir de 1.000 euros. Su objetivo es captar liquidez emitiendo deuda para hacer frente a sus pagos a corto y medio plazo mediante diversos bonos y obligaciones subordinadas o simples, cédulas y bonos hipotecarios, cédulas territoriales y valores de renta fija. Una vez más la banca tratará de captar el ahorro familiar para tapar sus agujeros.

10-07-2012

Ampliar imagen

BBVA está ansioso por captar liquidez y hacer frente a sus pagos a corto y medio plazo. Así se desprende al menos del folleto de base registrado en la CNMV de una emisión de 25.000 millones de euros o su equivalente en cualquier otra divisa de toda una batería de productos tóxicos enfocados a consumidores minoristas. La entidad presidida por Francisco González emitirá bonos y obligaciones simples o subordinadas, cédulas y bonos hipotecarios, cédulas territoriales y valores de renta fija estructurados. Toda una lamentable alineación ‘estelar’ de productos tóxicos en la que, prácticamente, solo faltan participaciones preferentes y pagarés.

Es previsible que esta ‘oferta’ se traslade en las próximas semanas a las propias oficinas físicas de la entidad, puesto que el banco planea que su adquisición pueda hacerse a partir de 1.000 euros para clientes ‘de a pie’ y de 100.000 en caso de inversores cualificados. Además la oferta permanecerá en vigor durante los próximos doce meses, por lo que se avecina un año entero repleto de intento de venta de productos tóxicos por parte del BBVA que los consumidores deben saber esquivar.

¿El motivo? BBVA lo deja claro en la página 23 del folleto: “el destino de los importes netos de cada emisión será el de proporcionar financiación a la entidad emisora para el desarrollo de su actividad crediticia”. Es decir: quieren captar liquidez a costa de los consumidores para hacer frente a sus propios créditos.

Son productos de alto riesgo

Todos los productos que ofertará el BBVA son valores de deuda de la entidad y no están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos. No son depósitos y ni siquiera son acciones: es deuda pura y dura. Son productos que la directiva MiFID cataloga como complejos.

Todos ellos tienen múltiples riesgos: pérdida de liquidez, bajada de los tipos de interés en aquellos productos que estén sujetos a cotización –incluso por debajo del nominal-, riesgos derivados de un posible proceso concursal, que las hipotéticas amortizaciones anticipadas no sean favorables, pérdidas de todo el capital invertido, riesgos derivados de la falta de liquidez en los mercados, conflicto de intereses por parte del BBVA, deterioro de las condiciones económicas en España y el resto de los países en los que opera el banco, riesgo asociado a la cartera inmobiliaria del BBVA,... es decir, prácticamente todo lo que ocurra en la economía puede poner en riesgo el dinero invertido en la compra de estos valores.

Todos los productos que ofertará el BBVA son valores de deuda de la entidad, con múltiples riesgos y que no están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos

Bonos y obligaciones simples

Dan un interés, son reembolsables por amortización –anticipada o al vencimiento- y pueden negociarse o no en mercados nacionales o extranjeros.

Bonos y obligaciones subordinadas

Tienen las mismas características que los simples, pero en caso de quiebra de la entidad sus poseedores se colocarían en la línea de cobro detrás de todos los derechos y créditos de los acreedores de la entidad.

Cédulas y bonos hipotecarios

Se trata, básicamente, de bonos sostenidos como garantía con préstamos del banco emisor. Es decir, el consumidor le presta dinero al banco y tiene como garantía préstamos hipotecarios ya otorgados. El banco a su vez utilizará lo que el consumidor invierta para nuevos préstamos. Son un producto muy beneficioso para la Banca, ya que son a largo plazo y, a pesar de que la entidad paga más al consumidor que por un depósito a plazo fijo, juega con la  supuesta dificultad de perder liquidez.

Funcionan como una mezcla ente un depósito a plazo fijo a largo plazo y un bono: por un lado el consumidor debería recuperar lo invertido más el tipo de interés acordado una vez que venza el título; y, por otro lado, son un bono porque se venden en el mercado AIAF en caso de necesitar liquidez. Pero son un producto complejo y en cierta manera arriesgado porque, a diferencia de los depósitos, no están garantizadas por el Fondo de Garantía de Depósitos y porque deben venderse en un mercado secundario como es el AIAF, con la posible pérdida de rentabilidad que ello conlleva ya que se trata de un mercado muy difícil y que con la crisis financiera está prácticamente colapsado.

La diferencia entre las cédulas y los bonos hipotecarios es que las cédulas están ‘cubiertas’ por una serie de créditos indeterminados, mientras que los bonos lo están por créditos concretos.

Cédulas territoriales

Son similares a las cédulas hipotecarias, con la diferencia de que se encuentran respaldadas por los préstamos y créditos concedidos por el emisor al Estado, a las Comunidades Autónomas, y otros entes locales y organismos autónomos, así como otras entidades pertenecientes al Espacio Económico Europeo.

Valores de renta fija estructurados

Son aquellos cuya rentabilidad va unida a la evolución de acciones, índices, materias primas, divisas,... o a la de una ‘cesta’ de varios de estos productos económicos. La ‘montaña rusa’ en que se han convertido ‘los mercados’ –como la Bolsa o el AIAF- hacen que el riesgo de pérdidas sea elevado si no se es un inversor experto.

En resumen: estamos ante una auténtica colección de productos tóxicos que pueden llegar a ser muy perjudiciales para su economía. Si usted, querido consumidor, recibe una oferta por parte de BBVA –o de cualquier otro banco- ofreciéndole estos u otros productos diferentes a los depósitos o que directamente no entienda, antes de firmar nada acuda a una asociación de consumidores especializada como es ADICAE.

FORO PARA COMENTAR LA NOTICIA. SI DESEA REALIZAR UNA CONSULTA SOBRE SU CASO O RECIBIR INFORMACIÓN, ENVÍE SU CONSULTA ON-LINE

Tu opinión nos interesa




Deseo mostrar mis datos

Acepto la cláusula de Privacidad

Normas de uso:
  • No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
  • Una vez aceptado el comentario, se enviará un correo electrónico confirmando su publicación.
  • Reservado el derecho a publicar estos comentarios en su edición digital. Igualmente queda reservado el derecho a extractarlo.
  • Todos los mensajes publicados en estas secciones expresan las opiniones de sus autores y no la de los moderadores o la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros, por lo cual no se les considerará responsables de los mismos.
Adecuación a la Ley 34/2002, de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico (LSSICE)
ADICAE. c/Gavín, 12 local, 50001 ZARAGOZA (España), email: aicar.adicae@adicae.net, N.I.F. G50464932. Inscrita con el Nº 5 en el registro de Asociaciones de Consumidores del Instituto Nacional de Consumo de España.

Lo más visto
  • Visto
  • Comentado
  • Reciente