ADICAE: Revista USUARIOS on-line - Banca

¿Cómo actuar con las cuentas y depósitos ante el fallecimiento de un titular?

Una de las cuestiones más habituales y problemáticas a que nos enfrentamos los consumidores es conocer nuestros derecho como herederos ante una cuenta bancaria del titular fallecido. Le aclaramos algunas ideas.

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Al margen de las normas de derecho sucesorio tanto del Código Civil como las de las Comunidades Autónomas, en caso de fallecimiento del titular de una cuenta, los bancos van a comprobar que quienes acuden solicitando información de la cuenta o la puesta a disposición de sus fondos son los verdaderos herederos. En general, para solicitar información, los herederos deberán aportar a la entidad el certificado de defunción de su cliente, el certificado del Registro de Actos de Última Voluntad, así como copia autorizada del último testamento o de la declaración de herederos abintestato. Por su parte, para poder disponer de las cantidades allí depositadas, los herederos han de aportar la documentación que demuestra que tienen derecho a ello.  Para ello, es menester aportar la documentación que acredite la partición y adjudicación de la herencia, que se formalizaren general mediante documento notarial.

El banco acecha con comisiones 

El banco nos querrá cobrar una “comisión por tramitación de expediente de testamentaría” por el análisis de la documentación aportada por los herederos. Como siempre, ésta comisión, cuyo cobro el banco no puede exigir antes de que concluya la comprobación de la documentación, debe ser conocida expresamente por los herederos y, siempre, negociar para tratar de rebajarla o incluso eliminarla.

Algunas entidades cobran además una comisión por la simple emisión de un certificado de las posiciones en la cuenta a la fecha de fallecimiento, una información esencial que nos va a solicitar el notario a la hora de hacer el testamento y especialmente para liquidar y pagar el impuesto de sucesiones y donaciones. No permita que le cobren esta comisión, ya que este certificado resulta imprescindible para el cumplimiento por los herederos de esta obligación impuestas por la normativa fiscal.

Cuidado porque algunas entidades aprovechan la solicitud del certificado sobre el estado de la cuenta para encargar la tramitación del expediente de testamentaría por el banco y aplicar la correspondiente comisión. Los herederos no tienen obligación de que sea el banco quien haga estas gestiones, es un servicio que en muchas ocasiones pueden hacer ellos mismos o encargarlo a alguna persona de confianza y con capacidad. Recuerde, la obtención del certificado de posiciones de la cuenta no debe condicionarse a que los herederos encarguen al banco la tramitación del expediente de testamentaría.

Conocer los movimientos  de las cuentas antes del falelcimiento 

No son pocos los casos en los que, por razones de necesidad o previsoras, se solicite por un familiar información de los movimientos en las cuentas antes de producirse el fallecimiento. El Banco de España reconoce que cabe exigir a las entidades que atiendan estas peticiones, aunque con algunos límites, como por ejemplo que no se trate de los movimientos de las  cuentas de cinco años antes del fallecimiento de su titular; o que se solicite la identificación de los ordenantes y beneficiarios de todas las operaciones en dicho período, etc.

La disposición de los fondos de las cuentas 

Para disponer de los fondos depositados en la cuenta, los herederos han de aportar la documentación que pruebe que se ha hecho la partición y adjudicación de bienes concretos.

Sin embargo, es posible antes de la adjudicación de la herencia, admitir disposiciones de saldo de forma aislada, siempre que no exista orden en contra dada por el resto de herederos y se refiera a operaciones ordenadas en vida del titular que impliquen el mantenimiento del caudal hereditario (es decir, el conjunto de bienes y derechos a heredar). A modo de ejemplo podemos citar las domiciliaciones de recibos (comunidad, agua, luz, telefonía...) o gastos de funeral.

Es práctica habitual que las entidades retengan una suma necesaria para evitar el supuesto de responsabilidad subsidiaria establecido a su cargo por la normativa fiscal según la normativa del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. Sin embargo, debemos tener claro que el banco no puede bloquear el saldo de las mismas hasta que no se efectúe el pago del impuesto o se justifique su exención.

¿Y si hay “autorizados” o “cotitular” en la cuenta? 

Un autorizado en la cuenta es aquella persona que en su día fue, “autorizada” por el titular a gestionarla, pero que no es titular de los fondos allí depositados. En tales casos, los bancos, una vez conozcan el fallecimiento del titular de la cuenta, impiden que el autorizado efectúe cualquier tipo reintegro o disposición con cargo a la misma

En el caso de una cuenta de titularidad indistinta o solidaria, cualquiera de los titulares de la cuenta puede disponer de ella como si fuese el único titular. Por ello, la entidad de crédito está obligada cuando fallezca uno de los cotitulares a atender cualquier orden de disposición firmada por la otra  persona (o personas) cotitular indistinto sin que sea necesario que lo conozcan los herederos del  fallecido. Ello no impide que los herederos del fallecido puedan exigir, en su caso, al titular que ha dispuesto de los fondos existentes si estos fueran de propiedad del fallecido, total o parcialmente.